La idea más aceptada es que el choque violento de materia formó cúmulos cada vez más grandes hasta que se convirtieron en planetas.

Sin embargo, nuevos hallazgos revelan que este proceso fue menos violento y que la materia se fue acumulando paulatinamente sin tantos sobresaltos.

De acuerdo a Alan Stern, investigador principal del estudio, se trata de un descubrimiento de una “magnitud estupenda” que obligará a reescribir los libros de texto.