El presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, Alfonso Ramírez Cuellar, aseguró que la fracción parlamentaria de Morena avanzará con la minuta enviada por el Senado para tipificar la defraudación fiscal como delincuencia organizada y aseguró que los factureros “son una banda criminal”.

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En conferencia de prensa, al ser cuestionado sobre las preocupaciones de representantes de cámaras empresariales quienes consideraron un exceso tipificar la defraudación fiscal como delincuencia organizada, el legislador sostuvo que la bancada mayoritaria a la que pertenece no frenará los trabajos para dictaminar la minuta enviada por el Senado que se prevé sea discutida y votada en la Comisión de Hacienda el próximo lunes.

“Vamos a ir a fondo para castigar la defraudación y el delito cometido con la facturación falsa, y no nos vamos a detener. Creo que ya está suficientemente discutido, cuando menos de manera particular”, señaló.

El legislador morenista afirmó que quienes se dedican a la compra y venta de facturas falsas como un modelo de negocio “son una banda criminal”, y por ello es que sus prácticas se deben catalogar como delincuencia organizada.

Añadió que para este caso también se tiene que considerar la prisión preventiva oficiosa y, en su caso, la extinción de dominio.

“Vamos a fondo en desbaratar esta banda criminal que evade muchísimos impuestos tanto en lo que sirve para evadir al fisco como en lo que sirvió también para el desarrollo de obras o servicios que eran inexistentes”, reiteró.

Ramírez Cuéllar adelantó que en agosto pasado solicitó al Servicio de Administración Tributaria (SAT) información sobre el número de denuncias presentadas ante la Fiscalía General de la República (FGR) por facturación falsa y el avance de las investigaciones, y a más tardar la próxima semana, dijo, habrá respuesta a la petición.

“La venta de facturas falsas tiene como base evadir el fisco, pero también es una columna muy poderosa donde el objetivo fundamental es robarse el presupuesto, simular obras públicas y ampararlas con una facturación totalmente apócrifa”, recalcó.

OVM