La primera camarera robot de Afganistán presenta un plato de papas fritas humeantes en una mesa en Kabul. "Muchas gracias", dice en dari, una de las dos lenguas principales de este país donde abundan las atrocidades y en el que la máquina alegra un poco el día. El robot humanoide blanco con una cabeza diseñada para que parezca vagamente la de una mujer vistiendo un hiyab y con brazos articulados, mide 1,50 metros y se llama Timea.