Fiebre, dolor de huesos, frío intenso, insomnio, depresión. Si para una persona del común es duro vivir en confinamiento a causa de la pandemia de covid-19, para un adicto a las drogas la mejor palabra para describirlo es ‘tortura’.

Lorena es una joven de 27 años que desde los 12 probó la droga, pensaba que se podía comer el mundo. “Mi consumo comenzó siendo una niña. He probado de todo. Pero...