El Supremo Tribunal brasileño concluyó este jueves el juzgamiento que convirtió a la homofobia y transfobia en delitos semejantes al racismo. Por una mayoría de ocho votos a tres, los jueces de la Corte determinaron que las prácticas de discriminación a homosexuales y transgéneros queden tipificadas como crímenes de racismo hasta que el Congreso apruebe una ley específica que aborde la cuestión.