En Tailandia, un grupo de veterinarios tuvo que operar de urgencia a un perro, luego que se comiera 38 patitos de goma.

Según informa Daily Mail, Nong Aom, dueña del perro, un bulldog, aseguró que el animal se metió dentro de una caja con 50 patitos de goma, los cuales iban a ser usados para poner en su piscina en Pattaya, Tailandia.

Sin embargo, Aom notó que el perro -llamado "Devil"- comenzó a vomitar un pato de goma, para luego vomitar otros cinco más, por lo que sospechó que pudo haberse comido varios más, tomando la decisión de llevar a su mascota al veterinario.