Arcángel San Miguel, Yo te elijo mi Príncipe, Soberano y Guía en la lucha contra Satanás y contra el mal, contra el pecado, el odio y las tinieblas. A ti te consagro mi persona, mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con sus potencias, mi familia. Mis bienes, externos, presentes y futuros, en una palabra todo lo que me pertenece y me es querido. Tú eres el que aquilatas y presentas a las almas a Dios. Tú eres el primer Príncipe del Paraíso, ruega por mí. Glorioso Príncipe de las milicias...