Un basurero en Pacaraima (Brasil) se convirtió en el lugar donde cientos de venezolanos llegaron para buscar comida, ropa y un sustento. Los migrantes venezolanos se ganan la vida buscando metales, plástico, cartón y alimentos en el vertedero de la ciudad fronteriza brasileña.

  • Quienes se dedican a esta labor suelen agarrar las bolsas de basura de los camiones que llegan a depositarlas, para filtrar el contenido que les pueda ser útil y el material desechable. Entre buitres, los recolectores se inmiscuyen en el vertedero en llamas para encontrar su sustento diario.
Casi 4 millones de venezolanos han abandonado su país en los últimos años, con destino a Colombia principalmente, pero también a otros países de Sudamérica como Brasil, Perú y Ecuador. Mientras decenas de miles de migrantes huyen de la crisis económica y política en Venezuela, la tensión en la frontera aumenta con las familias venezolanas que viven el día a día entre un limbo de tierra baldía.